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Lista de verificación de seguridad para aparatos de estética: de la revisión al encender a los cuidados posteriores

Revisión de agua y electricidad antes de arrancar, prueba de energía, cribado de contraindicaciones e indicaciones claras posteriores: complete toda la lista en cada sesión.

No son los resultados, sino los incidentes de seguridad, lo que cierra centros. Una cultura de listas de verificación disciplinadas evita casi todos, y empieza antes de que entre la clienta.

Revisión al encender: compruebe el nivel y la calidad del agua en los aparatos con circuito de refrigeración o de agua, inspeccione cables y manípulos, y ejecute el autotest si el equipo lo ofrece. Prueba de energía: antes de tratar a una clienta, pruebe la salida en su propio brazo o en una superficie inerte y confirme que coincide con los parámetros fijados.

El cribado de la clienta es la segunda línea de defensa. En cada visita pregunte por embarazo, rellenos o inyecciones recientes, medicamentos fotosensibilizantes, cicatrices, diabetes y exposición solar reciente, y registre las respuestas. Ante la duda, posponga el tratamiento: perder una sesión cuesta minutos; una quemadura cuesta la reputación del centro.

Tras el tratamiento, entregue por escrito los cuidados: protección solar, nada de calor ni ejercicio intenso durante 24 a 48 horas, rutina de hidratación y un teléfono de consultas. Registre cada sesión —parámetros, duración, respuesta de la clienta— en su ficha. Los equipos MAKGRAC incluyen listas de verificación de seguridad y tablas de contraindicaciones; plastifíquelas y colóquelas en cada puesto de trabajo.